En esta entrada se busca proporcionar un panorama general de los principales pasos o procesos involucrados y su objetivo, en la elaboración de cerveza en orden crónologico, a fin de servir como una guía introductoria.
Molienda de la malta: moler la malta preferentemente en molino a rodillos. Moler cantidad necesaria según litros a elaborar.
Calentar agua para la maceración: calentar el agua para el macerado a una temperatura aproximada de 78°C.
Empaste: mezclar en el macerador la malta molida con el agua previamente calentada. La temperatura de la mezcla se estabiliza en 65°C aproximadamente.
Recirculado: Recircular el mosto, saliendo desde la parte inferior de la olla de maceración y volviendo a ingresar por la parte superior de la misma. Con esto logramos homogeneizar la densidad de la mezcla (mosto) favoreciendo a la extracción de azucares fermentables.
Lavado del grano: extraer el mosto y dirigirlo a la olla de hervor. Se incorpora agua a 75°C aproximadamente al macerador a medida que se drena el mosto del mismo. Extrayendo la mayor cantidad de elementos fermentables al lavar el grano, hasta lograr densidad deseada del mosto o recolectar el volumen deseado.
Hervor: calentar en olla de hervor hasta lograr ebullición. Mantener por un tiempo de no menos de 60 minutos.
Adicion de lúpulo:para lograr los niveles de amargor, sabor y aroma deseados.
Enfriado: se recomienda el uso de un dispositivo contracorriente o de inmersion a fin de enfriar lo más rapido posible el mosto hasta la temperatura adecuada para la inoculación de las levaduras.
Fermentación: se produce dentro del fermentador. Parte del mosto se transformará en alcohol. Se despide CO2
Envasado: la cerveza denominada “verde” se envasa en botellas o barriles depúes de ser cebada con azúcar para carbonatar, sellándolas a presión con tapas. En su interior se producirá una segunda fermentación. El CO2 liberado producirá la carbonatación de la cerveza.
Maduración: Tiempo necesario en el cual la cerveza adquiere propiedades deseadas (sabor y aroma).